"...Nos vas a buscar y nos vas escuchar..."

Nostalgias...



Buenas nuevamente, la verdad es que se le coge el gustito rápido a esto de escribir, o más bien de transmitir o expresarse.
Lo primero es pedir sinceras disculpas a mi amigo Víctor por casi quemar su ordenador tratando de corregir y llevar por buen cauce mi relato anterior, pero también debo advertir que este no se quedara atrás. Dicho lo dicho hoy quiero escribir sobre la infancia, sobre el cambio de la infancia de hace unos 18 o 20 años a la que percibo hoy en día.
Recuerdo mi infancia, la de mi hermano y la de mis amigos y sinceramente me provoca emoción, recuerdo el barrio, el viejo y querido Caballito que callaba nuestras más grandes trastadas y que contemplaba nuestras alegrías, peleas, amistades y muchas veces enemistades con chicos de otras cuadras, (calles), aunque mi lugar, (nuestro lugar), no era el barrio en sí, era el encuentro de tres esquinas: "tres calles", calles y esquinas con historias maravillosas. Ahí crecimos todos, éramos tres "banditas" (así las llamaba mi viejo), la de los pibes "grandes", tremendos pelotudos de 25 a 30 años con mentalidad bastante inferior a su edad, la de los "medianos" en la cual estaba mi hermano Fede, junto a el galleguito, juan pablo, el gordo, etc; y luego veníamos nosotros que éramos la de los "pendejos", (chicos de unos 10 a 12 años), chicos con una imaginación que asustaba.

Fuimos exploradores del emblemático Hospital G. Durand, conocíamos todos los pasillos, pabellones, ruinas, todo; era en ralidad uno de nuestros patios de juego, fuimos, (dicho a lo criollo), "beisbolistas", formamos entre los "medianos y los "pendejos" un equipo, en vez de jugar con bate y pelota de basebaall, nos limitabamos a jugar (ya que dinero no habia), con pelotas de tenis que nos regalaba doña Julia, y con paletas playeras de madera como bate. Nos llamábamos los "Dullings", ¿que significaba?: no lo sabía nadie pero sonaba importante y sobre todo internacional.
Tambien fuimos comerciantes, vendimos desde revistas de Video club que nos regalaba el Bocha ,hasta kiosqueros con productos que le robabamos mi hermano y yo a mi viejo para venderlos a escasos 20 metros de su kiosco, (si hasta me acuerdo que le guardábamos botellas de vidrio al botellero que pasaba con el carro y el caballo), era algo así como nuestro proovedor.
Voy a dejar de contar historias que para ustedes serán aburridas o tontas, pero que para mí son muy, muy importantes ya que las revivo siempre al igual que cada uno de ustedes las suyas, (supongo).
Pero hay algo que me da tristeza: no sé si alguna vez se habrán parado a pensar, que la cosa cambió, lo veo en los niños de hoy en día y más puntualmente en mi hermano de 7 años.
Me da vértigo el pensar o imaginar que quizá nunca pueda contar como yo o como muchos de ustedes historias como las nuestras, imagino a mi hermano o a cualquier niño dentro de 20 años tratando de exprimir su memoria para sacar algún recuerdo de su infancia, lo cual veo yo muy difícil, o en realidad muy fácil...
Recordarán algún día en el cole, donde la (play) no existe y se vean obligados a jugar con la imaginación sin darse cuenta que es más divertido ser el protagonista de ese juego y no encarnar a spiderman en una de sus batallas por salvar a e.e.u.u. (uyyy, lo puse minúsculas). Llegarán ese día a casa y le contarán a sus padres que Pepito el del 5to se lastimó la rodilla corriedo detrás de él jugando a la mancha, o que es el más rápido de todos, (salvo Belen la del octavo que como le gusta la deja ganar)
. No se dan cuenta que eso es lo que van a recordar en un futuro, que eso es lo que los va a emocionar como a mí o a ustedes, y no llegar a casa con los ojos rojos de tanta play, computadora, x box, game cube, nintendo, game boy y derivados de ellos, para contarle a mamá y a papá que le dieron una paliza al malo de turno y salvaron nueva york (otra vez con las minúsculas para los nombres propios). Quiero decir, escribir, y por sobre todo rogar a los padres de estos niños que no les nieguen a sus hijos la posibilidad de tener, recordar y contarle a sus nietos historias como las mías o las de ustedes, ellos se merecen la infancia!!!

...En los tiempos que corren y la modernidad que nos aplaca yo solo quiero ser algo con respecto a esto, quiero ser un anticuado.
Nico