"...Nos vas a buscar y nos vas escuchar..."

Roger Waters: “George Bush es el lado oscuro de la Tierra”

¿Hubo algún hecho puntual en su vida que lo haya llevado a poner de vuelta Dark side of the moon en un escenario?

No, nada personal. Me lo pidieron de la Asociación de la Fórmula Uno de Francia, me pidieron que tocara Dark side of the moon. Al principio me sorprendí, y medio que me eché atrás. Después lo pensé mejor y me dije “¿porqué no?”. Lo organizamos y así surgió la idea, después tuvimos un par de trabajos adicionales en los que disfruté muchísimo. De esa manera surgió la idea para esta gira.

Su música siempre ha tenido un perfil melancólico, triste. La pregunta es si esa música tiene que ver con su personalidad afectiva, sentimental: si es como son sus canciones.

Creo que una cierta melancolía es algo que tiene que coexistir; yo pienso que todos tenemos ese lado. En mi caso, es lo que me permite conectarme, tocar a esas personas que veo como inocentes y a ese público que se interesa por mis canciones. Cuando miro imágenes de lo que sucede en Bagdad, definitivamente siento una empatía porque hay niños inocentes involucrados. Vuelvo a recalcar la palabra inocencia: ese niño o niña no sabe porque su padre, su madre o su hermano ha volado en pedazos. Así que tiene que existir esa comunión con la melancolía, para sentirme conmovido y también para poder establecer una conexión.

Siendo el autor de The Wall, un disco que habla de la incomunicación con el público en los grandes estadios, ¿tuvo que amigarse con la idea de que hay mucha gente en el mundo que quiere verlo y que solo de esa manera puede lograrlo, viéndolo en grandes estadios?

Entiendo la pregunta: después de haber sostenido esa idea, aquí estoy: tocando en grandes estadios. Es verdad, particularmente en Sudamérica y aún más específicamente en Buenos Aires donde hay solo dos lugares: el Luna Park que en realidad es para boxeo y el estadio de River que es donde tocaremos. En el resto del mundo hay mejores arenas, que son lugares para espectáculos que pueden albergar unas 12 o 15 mil personas. Pero habiendo dicho lo que dije, he cambiado de parecer y es porque tengo una relación más directa con el público de la que tenía cuando hice The Wall y mi entorno de trabajo es más tranquilo. En aquella época, con Pink Floyd había muchas peleas que comenzaron más o menos para Dark side of the moon, y eso lo hubiera hecho muy apropiado para presentarnos en el Luna Park (risas). La historia de Animals, el disco que Pink Floyd hizo en 1977, no era conocida por el público para el momento en que lo presentamos en vivo. Ahora todo el mundo conoce las canciones de Dark side of the moon, y además yo aprendí que debo hacer un esfuerzo por conectarme.

Quería saber si pensaba que, así como existe el Lado Oscuro de la Luna, si existe el Lado Oscuro de la Tierra, y quienes deberían habitar ese lugar.

Oh, mi Dios. Hay muchos candidatos y el más obvio de todos es George Bush. Pero también tenemos que recordar que tenemos un lado oscuro en nuestra propia naturaleza, y que confiamos en que nuestro lado bueno, por así llamarlo, sea el que prevalezca en nuestras acciones. Pero creo que eso que llamamos lado oscuro es algo que nos viene de generación en generación, y lo podría explicar mejor un psicólogo que yo. Creo que la chance de derrotar estos ciclos de transportar el lado oscuro a la generación más joven se va a ir incrementando a medida que el mundo se vuelva más justo, más transparente; a medida que podamos ver a los Georges Bushes de este mundo como lo que verdaderamente son. La psicología nos dirá que la gente como esa son gente con problemas de autoestima, y George Bush claramente lo tiene. Pero hay que tener en claro que hay algo que conecta a un chico pobre del África con un adulto de una familia aristocrática del Primer Mundo, y es el lado oscuro. Se ve claramente, pero creo que en generaciones futuras eso puede ir cambiando para mejor.

Quisiera saber cual es el motor que lo impulsa a seguir componiendo.

No es una cuestión de elección, y tampoco podría identificar la razón por la cual sigo trabajando. Algunos me dicen: ¿por qué no te comprás una isla en las Bahamas y te vas a navegar con un velero? No puedo hacer eso. Yo tengo algo dentro desde el principio de mi carrera y es preguntarme qué tal si hago tal cosa u otra. Eso me tiene buscando una respuesta, Buscar esa esencia del ser humano. Tal vez los psiquiatras puedan responder esto: a mi padre lo mataron cuando era chico, y como era chico sufrí, entonces tengo que ir al psicólogo, pero que este trabajo lo hagan los psiquiatras que para eso están. Yo lo que digo es que me reflejo en el dolor de los demás. Ese dolor está reflejado en mi. Si le preguntaras a un pintor porqué no deja el pincel quieto, porqué sigue pintando, seguramente te respondería: no lo sé, es mi trabajo, es lo que hago. Obviamente, lo sigo haciendo porque quiero expresarme, y a través de esa expresión obtengo una respuesta emocional que es mi recompensa. Pero te diría lo mismo que el pintor: no lo sé.